"Somos eco del pasado, que venimos a despertar, a la mujer del futuro"

martes, 28 de febrero de 2012

TEODORA LAMADRID



Teodora Hervella Cano, conocida como Teodora Lamadrid (Zaragoza, 26 de noviembre de 1820 – Madrid, 21 de abril de 1896) fue una de las figuras más destacadas del panorama teatral de la España del siglo XIX.

 

 

Biografía

Teodora Lamadrid2.JPGActriz de amplio registro, tuvo ocasión a lo largo de su carrera de interpretar algunas de las más representativas piezas de teatro clásico, en prosa y en verso, y probar suerte también como cantante lírica de ópera y zarzuela.
Hermana de la también actriz Bárbara Lamadrid, pisó un escenario por primera vez a la corta edad de ocho años. En 1832 se trasladó a Madrid al ser contratada, junto a su hermana, para trabajar en los teatros Príncipe y de la Cruz.
Sobre los escenarios madrileños fue consolidando su prestigio hasta que en 1851 interpretó uno de las obras cumbre de su carrera, Adriana Lecouvreur, que supondría su consagración definitiva. En años sucesivos, su repertorio se fue engrosando con obras como Locura de amor , El tanto por ciento, La campana de Almudaina, Lo positivo, Virginia, La villana de Vallecas, El desdén con el desdén, Don Juan Tenorio, Los amantes de Teruel o El trovador.

Su faceta como cantate lírica incluye una de las primeras óperas españolas, El novio y el concierto (1841), compuesta por su esposo Basilio Basili, como era habitual en los actores de la época, realizó también una exitosa gira teatral por diversos países de Latinoamérica.
También se dedicó a la docencia, impartiendo clases en la Escuela Oficial de Declamación del Conservatorio de Madrid, entre otras personalidades, a la posteriormente figura del teatro español María Guerrero.
Coetánea de Matilde Díez, la otra gran figura del teatro español del momento, ambas mantuvieron cierta rivalidad a lo largo de los años.
Su retrato figura, entre otros, en el telón del Teatro Principal de Zaragoza que data de 1877. Con carácter póstumo ha dado nombre a calles en varias ciudades españolas

MARIA TOMASA PALAFOX Y PORTOCARRERO

 María Tomasa Palafox y Portocarrero (Madrid 1780, San Giorgio a Cremano, Nápoles 1835). Marquesa de Villafranca y duquesa de Medina Sidonia, hija de la condesa de Montijo y de Felipe Palafox. Perteneciente a una acaudalada familia de la alta aristocracia aragonesa, se casó en 1798 con Francisco de Borja Álvarez de Toledo, marqués de Villafranca y duque de Medina Sidonia.

     Su madre, una gran ilustrada de la época, que disfrutó de una enorme actividad social inédita para las mujeres hasta la fecha, dio a su hija una educación magnífica. Tomasa siguió sus pasos.  Practicó la pintura y fue nombrada académica en 1805.

En 1811, fundó en Cádiz la Sociedad Patriótica de Señoras de Fernando VII, donde tuvo destacado protagonismo en aquellos años de Cortes.

     Esta asociación tenía como fines colaborar en la intendencia del ejército y de los hospitales, así como excitar el patriotismo de las damas a fin de que todos contribuyeran en la Guerra de la Independencia. Las mujeres se encargaron de recaudar fondos y organizar la confección de uniformes para el ejército, pero también dieron a conocer sus aspiraciones y logros a través de la prensa periódica, siendo objeto de especial reconocimiento por periódicos como el Semanario Patriótico y El Conciso.

     Publicó un Elogio a la reina Isabel de Braganza en 1819 y varias Memorias sobre las tareas de la Junta de las Damas en los años en que ejerció la presidencia (su madre fue secretaria de la misma durante 18 años ininterrumpidos). En 1830 se le concedió la banda de la Orden de Damas Nobles de la reina María Luisa. Las inclinaciones carlistas de su segundo marido y su hijo mayor la llevaron a Italia, donde murió.

Matilde Padrós y Rubio

Matilde Padrós Rubió nació en Barcelona en 1873, hija del comerciante textil catalán Timoteo Padrós y de Paulina Rubió. Nació en el número 11 de la calle del Coll y tuvo cuatro hermanos más.

La familia se trasladó a Madrid siendo Matilde una niña y abrió una tienda de modas, llamada El Capricho, en la esquina de las calles Alcalá y Cedaceros.

 Asistió, como buena burguesa, a un colegio privado, y al final del curso se presentó por libre a los exámenes en el Instituto San Isidro. Terminó el bachillerato el 1 de julio de 1887, con 14 años, con nota de sobresaliente. Solicitó el ingreso en la universidad Complutense, que ejercitó al comenzar el curso siguiente. En el tiempo en que Matilde ingresó en la universidad, nueve de cada diez mujeres que entraban a comprar en El Capricho no sabían ni leer ni escribir.
La universidad no estaba cerrada a las mujeres, que podían examinarse; sin embargo, lo que parece que estaba prohibido aun era asistir a clase. De hecho Matilde, matriculada en la universidad, tuvo que estudiar el primer curso en casa y, en el verano de 1888.

Es posible que a Matilde esta situación de tener que examinarse por libre no le gustase nada; además, probablemente encontraba que era un hándicap no poder asistir a las clases como sus compañeros hombres. Por esta razón o por otra, lo cierto es que, cara al segundo curso, don Timoteo se dedica a mover Roma con Santiago para que su hija pueda asistir a las clases. Finalmente, lo consigue.
La asistencia de Matilde a las clases, no obstante, no era normal. Siendo como es el conocimiento de peña del otro sexo y el ligoteo un hecho colateral de ser universitario, ni Matilde ni sus compañeros pudieron catarlo; ella jamás tuvo contacto normal con sus compañeros de clase.
Matilde acudía al edificio , en lugar de dirigirse al aula, lo hacía a la sala de profesores. Allí esperaba a que llegase el profesor que iba a impartir su clase, momento en el cual, acompañada por éste y por un bedel, iban los tres al aula. Así escoltada entraba Matilde Padrós en el aula, para sentarse en una sillita junto a la mesa del profesor, lejos de los escaños de los alumno. Al terminar la lección, regresaba a la sala de profesores igualmente escoltada donde, al finalizar la última clase, la esperaba algún pariente suyo o criado, que la acompañaba a casa. Matilde Padrós, por lo tanto, nunca intercambió conversaciones ni contactos con sus compañeros de clase, como no fuesen los extremadamente formales que permitía este régimen. Además, vestía de una forma muy recatada y oscura. Los estudiantes de su curso la apodaron La Niña.
En casi todas las asignaturas, entre las que se cuentan el griego, la metafísica, la literatura, el hebreo, sacó sobresaliente. El 19 de junio de 1890 aprobó el último examen de su licenciatura.

Con posterioridad, ya en la Universidad Central, Padrós siguió dos cursos de doctorado. Fue eximida del pago de matrícula, por haber sido calificada con matrícula de honor, e hizo estudios de sánscrito, historia de la filosofía, más literatura o estética. El ejercicio de grado para sacarse el doctorado lo hizo el 27 de abril de 1893, sacando un sobresaliente.
Terminados los estudios de Matilde, su padre la necesitaba para viajar, sobre todo a París, y tratar de copiar los diseños que allí se veían. Así pues, tras tan brillante carrera intelectual, primero obedeció a su padre, y después sería ama de casa.

Girados los goznes del siglo XX, Padrós conoció al ilustrador malagueño Francisco Sancha. Tras un noviazgo a la antigua se casaron en 1906. En 1911, se fueron a Londres. Matilde Padrós trabajó de profesora de español, así como redactora de la Enciclopedia Británica.

En 1922, la familia regresó a España, a Madrid. Matildey muere en 1937

lunes, 27 de febrero de 2012

Agustina de Aragón

Conocida como Agustina de Aragón, o también como “La Artillera”, su verdadero nombre era Agustina Raimunda María Saragossa Doménech, de padres payeses del pueblo Leridano de Fullera, aunque bautizada en Santa María del Mar de Barcelona como consta en el acta de bautizo, el 6 de marzo de 1786.
Sus padres, Pedro Juan Francisco Ramón Saragossa Labastida y Raimunda Doménech Gasull, buscando mejorar su situación, en los difíciles tiempos que corrían y con muchos hijos, tuvieron 11, decidieron marcharse a trabajar en Barcelona.
A los 17 años, (16 de abril de 1803), se casa con un joven de Masanet de Cabreys, Figueres, Juan Roca Vilaseca, cabo 2º del Primer Regimiento del Real Cuerpo de Artillería, destinado en la guarnición de Barcelona.
El cabo 2º, participó en casi todas las escaramuzas que hubo en la zona, desde Esparraguera hasta la de junio de 1808 en Bruch, en la defensa de Barcelona de la invasión de las tropas Napoleónicas, luego en la retirada de diciembre del Campo de Esplugues, y pocos días después, de la de Molins de Rey. Desde allí, las tropas españolas prosiguen su lucha hasta llegar a su nueva guarnición, Zaragoza.
Hasta allí le siguen su mujer, Agustina y el hijo, que tan sólo tiene cuatro años, lo normal en aquel entonces era que con los ejércitos que se desplazaban a cierta distancia lo hicieran acompañados de grandes masas de civiles: sus familiares.
Recién llegados a Zaragoza, se encuentran una ciudad a la que poco a poco van llegando restos de tropas regulares de las zonas limítrofes, procedentes sobre todo de los descalabros de Tudela y Mallén, dispuestas a refugiarse, y también a defender la plaza fuerte de la ciudad del inminente ataque francés.
La guarnición con que contaba la plaza era muy escasa, estaba formaba por un Estado Mayor con 113 jefes y oficiales, la mayoría de fuera de Zaragoza, veteranos y enfermizos, la tropa constaba de una Compañía Fusileros de 178 hombres, una partida de 383 soldados y 157 reclutas repartidos en pueblos y puntos de la provincia.
El primer asedio de Zaragoza comienza el 15 de junio de 1808, las tropas francesas al mando del General Lebfevre, mal organizadas y muy ufanas, envía una propuesta de rendición de la plaza, propuesta que es rechazada por el General Palafox.
Los planes franceses eran los de bombardear la ciudad por tres lugares a la vez: por la puerta del Carmen, las del Portillo y la de Santa Engracia.
Cuando comienzan los bombardeos, es tal el desconcierto y la improvisación, que los zaragozanos tuvieron que fortificar la plaza bajo el fuego de los cañones franceses y los ataques de su caballería e infantería.

Y llegamos a la heroica gesta.
El 2 de julio, las tropas francesas logran penetrar por una brecha abierta en la Puerta del Portillo, su defensa estaba encomendada a Francisco Marco del Pont, el artillero que disparaba la pieza de artillería en ese punto, un cabo a falta de otro de mayor graduación, cayó abatido por una granada, que hace estallar los cartuchos que quedaban, haciendo casi volar al resto, quedando inutilizada la batería, mejor dicho, quienes podían dispararla, y expuesta a ser asaltada.
Ya se acercaba una columna enemiga, cuando de pronto, una de aquellas mujeres que ayudaban a los que defendían las improvisadas trincheras, llevándoles municiones, agua y alimentos a pie de las murallas, toma una mecha, pasa por entre muertos y heridos, y dispara un cañón de 24 cargado con bala y metralla, esto hizo que los pocos artilleros que quedaban vivos, se levantaran y consiguieran seguir el fuego hasta que logra llegar un refuerzo de otra batería, obligando a las tropas francesas a una precipitada retirada.
A Agustina de Aragón, el Rey la nombra Artillera, con un sueldo de 6 reales diarios.

El asedio finaliza el 14 de Agosto, y no es hasta el 21 de Diciembre de 1808, en el que mucho mejor preparados y conscientes de que la lucha iba a ser muy dura, cuando llega el segundo y definitivo asedio. Éste, fue mucho peor, los franceses habían aprendido la lección anterior y cambiaron su estrategia, llegaron con tropas experimentadas y resueltas a no dejarse derrotar por lo que ellos llamaron turba de ciudadanos, pero que les habían hecho frente con éxito la última vez.Esta vez, los franceses si consiguieron cerrar el cerco a la ciudad, aunque contaron con una ayuda inesperada, una epidemia de tifus que asoló a la población, incluso Palafox cayó enfermo, la situación era desesperada, había hambre, frío, tifus y el Capitán General contagiado. En estas circunstancias se creó una Junta de Defensa que decidió capitular y rendir la ciudad a los franceses el 21 de Febrero de 1809, tras dos meses de fanática resistencia.
Cuando todo esto sucede, Agustina, como tantos otros está enferma con tifus, pero a píe de cañón y es hecha prisionera junto con miles de ciudadanos, enterados los mandos franceses que en su poder está la heroína de julio, la visitan, comunicándole que van a ser piadosos con ella. Esta piedad consiste en hacerla caminar con el resto de prisioneros junto con su hijo, en Olvega muere su hijo.
En 1809, el rey le concede el sueldo de Alférez de Infantería que disfrutaría hasta su muerte.
Ha nacido la heroína.

Cuando se repone marcha a Teruel, y más tarde a Sevilla y Cádiz, donde la agasajan como una heroína. Sin embargo quiere volver a Cataluña, a Tarragona donde su marido aun lucha contra los franceses.
Participa en la defensa de Tortosa y tras la caída de esta, se incorpora durante un breve espacio de tiempo, a la guerrilla que dirige Francisco Abad “Chaleco”, por La Mancha, más tarde se incorpora al Cuerpo que manda Morillo y hasta parece que participa en la batalla de Vitoria.
En 1814, cuando acaba la guerra, vuelve a Zaragoza y de allí a Barcelona, donde al Subteniente Roca, su marido, acaban de destinar. Aquí nace su segundo hijo, el niño, nació delicado y deciden buscar un clima más benigno que siente mejor al niño.
Piensan en el clima de Castilla, y Roca logra que le trasladen a Segovia, adonde llegan en 1817. Allí estarán dos años, hasta que llega el ascenso a Teniente de Artillería de su marido, al que destinan a Valencia, tres años después, y cuando se encontraban en Barcelona, pide el retiro por enfermedad, sin embargo, el clima le sienta mal al teniente Roca, y fallece víctima de la tisis. Juan Roca fallece en el Hospital Militar del Seminario, de Barcelona, en agosto de 1823.
Agustina queda viuda con 37 años, unos meses después, en marzo de 1824, sin solicitar la Real Licencia para contraer matrimonio como era preceptivo, por su condición de Subteniente Vivo de Infantería, contrae segundo matrimonio con un médico almeriense algo más joven que ella, pues sólo tiene sólo 26 años, Juan Cobos Belchite y Reperma. En julio de 1825, en Valencia, donde viven en esos momentos, nace su hija Carlota.
Con el Real indulto de 17 de diciembre de 1830, solicita su aplicación por no haber solicitado a su debido tiempo la Real Licencia para contraer nuevo matrimonio.
El nuevo matrimonio pasa a residir en Sevilla.
En 1847, su hija Carlota, se casa con Francisco Atienza y Morillo, Oficial 2º del Cuerpo de Administración Militar, que es destinado a Ceuta, Agustina marcha con ellos, dejando en Sevilla a su marido y a Juan Roca su segundo hijo, estudiante de medicina en esos momentos, profesión que ejercería hasta su muerte en la ciudad.
En Ceuta, ocupan una casa en la calle Real, conocida como la “Casa grande”, allí sigue ostentando su grado de Subteniente con un sueldo de 511 reales de vellón.
El 29 de mayo de 1857, con 71 años, fallece, siendo enterrada en el Cementerio General de Santa Catalina de la ciudad de Ceuta.
Sus restos no serían trasladados a Zaragoza hasta el 14 de junio de 1870, año en que llegan a la ciudad, quedando depositados en la Catedral del Pilar. Hasta que llega el traslado definitivo a la capilla de la Asunción de la Virgen, en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Portillo en junio de 1908.
En 1876, el Rey le concede a su viudo, para si y sus herederos, el título de Barón de Cobos de Belchite.
Hasta aquí la biografía más o menos real de Agustina de Aragón, aunque recientes publicaciones de historiadores, indican que la tal heroicidad, no fue más que el fruto del General Palafox, cuestionado por la nula estrategia en la defensa de la ciudad, que necesitado de un hecho heroico y conociendo el amor de Agustina por los cuarteles, el que la encumbró. También se cuenta que mientras ella vivió en Zaragoza, y empezó a pensar que su marido estaba muerto (se encontraba en el Tórtosa) y se casó con un joven soldado, Luís Talerbe, que en 1814, cuando aparece, el marido, se escabulle discretamente camino de América, donde se le pierde el rastro.

domingo, 26 de febrero de 2012

Trinidad Guevara

Trinidad Guevara nació en 1798 en Santo Domingo de Soriano, Uruguay. Destacada actriz de teatro uruguaya.

En los primeros años de 1800, Trinidad y su familia se trasladaron a Montevideo, donde su padre, Joaquín Ladrón de Guevara, trabajaba como actor y archivero, en la Casa de Comedias. Trinidad comenzó a actuar en la Casa de Comedias como actriz secundaria, a los trece años.

Cantaba y bailaba destacándose en diversos géneros: drama, comedia o sainete. Su energía y talento, junto a su ductilidad y perfecta dicción, lograron que a los 17 años obtuviera su primer papel protagónico.

Independiente y transgresora en una sociedad conservadora, Trinidad fue madre soltera: de su relación con Manuel Oribe, Capitán del Cuerpo de Artillería, nació una niña en 1816. A fines de ese año, se trasladó a Buenos Aires, donde comenzó a trabajar en el Teatro Coliseo.

Al poco tiempo se destacó como la intérprete preferida del público: sabía dar vida y expresividad a sus personajes; era aplaudida y aclamada. "Hamlet", "Otelo", "Hernani", "Pablo y Virginia", en esta obra asombró al público al desempeñar el rol masculino. Audaz y llena de energía en su vida privada desafió la moral impuesta a las mujeres de su tiempo: fue amante de un hombre casado, con quien tuvo seis hijos, lo que escandalizó a la iglesia; fue censurada y acusada de ser una "mujer prostituida". Trinidad suspendió su actuación por un corto tiempo, pero se defendió con valentía.

Su reaparición en escena fue recibida con elogios y aplausos. Triunfó en los teatros de Córdoba, Mendoza, Santiago de Chile y en Montevideo, retornando siempre a Buenos Aires. Su carrera prosiguió con éxito y en 1856 hizo su última interpretacióncon "La Cisterna" de Albi, en el Teatro El Porvenir.

Trinidad Guevara, gran actriz , falleció en Buenos Aires en 1873.

ELIZABETH CADY STANTON

Elizabeth Cady Stanton, nació en 1815 en Nueva York. Pionera del movimiento a favor de los derechos de la mujer y escritora de Estados Unidos. Recibió una educación superior, sabía idiomas, matemáticas, estudió lógica, fisiología y conocía las ideas filosóficas sobre los derechos naturales.

Desde joven, viendo actuar a su padre, un destacado abogado y juez, observó cómo las mujeres eran víctimas de la discriminación legal. Tomó la decisión de comprometerse activamente en el reconocimiento de los derechos de las mujeres. En 1840 se casó con Henry Stanton, periodista y orador antiesclavista con quien tuvo siete hijos.
En 1848 en Seneca Falls, Nueva York, organizó junto a Lucrecia Mott, la Primera Convención sobre los Derechos de la Mujer, elaborando un manifiesto - la Declaración de Sentimientos - en el que proclamó las demandas de todas las mujeres, de igualdad social y política, entre ellas, el derecho al voto.

Cuando nació su séptimo hijo, en 1859, izó en su hogar una bandera, para demostrar la importancia de la maternidad y así defender los derechos de la mujer. Elizabeth y
Susan B. Anthony, crearon en 1869 la Asociación Nacional para el Voto Femenino y fundaron un periódico Revolución, en el que denunciaban las injusticias que sufrían las mujeres.


Después de la muerte de su esposo, Elizabeth dictó conferencias en varios estados, para costear la educación de sus hijos; profundizó su análisis en la desigualdad entre los sexos: el derecho de la mujer casada a tener propiedades, como medida de seguridad, debían tener las mismas ventajas legales y financieras. Promulgó la ley de divorcio, los derechos de la mujer y la religión.

En 1895 publicó "La Biblia de las Mujeres" un estudio sobre el sexismo en el Antiguo Testamento y su autobiografía en 1898. Fue coautora de los tres primeros volúmenes de "Historia del sufragio femenino".

Incansable luchadora, abolicionista y activista de los derechos de la mujer, Elizabeth Stanton murió en plena actividad, en 1902 a los 86 años, en Nueva York.

                                                       

SOJOURNER TRUTH

Sojourner Truth nació en Nueva York, aunque es incierta la fecha, se cree que nació cerca de 1797. Abolicionista afroamericana nacida en la esclavitud, su verdadero nombre era Isabella.

Luego de pasar una difícil infancia y juventud, trabajando para varios amos, Isabella huyó en 1827, un año antes de que se aboliera la esclavitud en el estado de Nueva York y trabajó como mucama en comunidades religiosas, durante varios años.

Cuando empezó a percibir voces , en 1843, cambió su nombre Isabella por Sojourner Truth, "Trashumante de la Verdad" e inició un recorrido para predicar las enseñanzas visionarias, entonó cánticos evangélicos y abogó por la abolición de la esclavitud en muchos estados. Viajó sola, dictó conferencias y aunque era analfabeta, su gran figura - medía casi un metro ochenta de alto - y voz potente atraían a grandes multitudes.

En sus discursos antiesclavistas describía los abusos de la esclavitud y las penurias que sufrían los negros, y en especial las mujeres,defendió el sufragio femenino. Su discurso más famoso fue ¿Acaso no soy mujer?, pronunciado en 1851 en la Convención de los Derechos de la Mujer. Fue la única mujer negra que asistió.

Dictó sus memorias como esclava en 1850, a Olive Gilbert. Durante la Guerra Civil organizó un acopio de víveres para los voluntarios negros y tomó parte en varias causas políticas. Fue recibida por el presidente Lincoln en la Casa Blanca en 1864, como homenaje a sus esfuerzos.
Ferviente defensora de los derechos de la mujer, luchadora incansable por la libertad y la igualdad de todos los afroamericanos, trabajó en un programa de distribución de parcelas de tierra para esclavos liberados; campaña que no se cumplió.

Sojourner Truth falleció en 1883, en Michigan.